El FTSE 100 es una referencia de la renta variable británica. Este directorio reúne las fichas disponibles y distingue la cobertura actual de las antiguas integrantes.
Revisión del 2 de octubre de 2026: se han contrastado los cambios oficiales de junio y septiembre de 2026 el historial publicado por FTSE Russell y la baja de Schroders del 1 de octubre de 2026. Balfour Beatty se incorpora en su lugar; todavía no dispone de ficha en esta publicación. La comprobación individual completa de la composición continúa en curso.
Empresas
Antiguas integrantes — fichas conservadas: Schroders (SDR) · Berkeley Group (BKG) · Mondi (MNDI) · Rightmove (RMV) · Unite Group (UTG) · WPP (WPP)
Cobertura adicional: Wise (WISE) (pertenencia al FTSE 100 no verificada; excluida del listado de integrantes).
Fuentes: Cambio de Schroders y Balfour Beatty · Revisión de junio de 2026 · Revisión de septiembre de 2026 · Historial oficial de altas y bajas.
Informe semanal
Informe semanal — FTSE 100
Periodo analizado: del lunes 28 de septiembre al viernes 2 de octubre de 2026.
1. La semana en el índice
El FTSE 100 cerró la semana en 10.461,95 puntos, frente a los 10.684,88 puntos del cierre del viernes 25 de septiembre. La variación semanal fue del -2,09%. El índice terminó, por tanto, claramente por debajo del nivel con el que inició el periodo, aunque la última sesión ofreció una recuperación parcial después de la fuerte caída registrada el jueves 1 de octubre.
La trayectoria semanal fue de más a menos. El lunes 28 de septiembre el FTSE 100 cerró en 10.684,88 puntos, después de marcar un máximo intradía de 10.758,74. El martes descendió hasta 10.636,71 puntos y el miércoles volvió a retroceder, hasta 10.606,00. La presión aumentó el jueves, cuando el índice terminó en 10.428,27 puntos, con un mínimo intradía de 10.390,73. El viernes recuperó un 0,32%, hasta 10.461,95 puntos, pero no consiguió compensar la pérdida acumulada.
El máximo intradía de la semana fue de 10.758,74 puntos y el mínimo de 10.390,73. La amplitud entre ambos extremos fue superior al 3,4%, una referencia que ayuda a describir un periodo de elevada sensibilidad a los movimientos de los bonos, el petróleo y las expectativas sobre los tipos de interés.
La sesión más importante fue la del jueves 1 de octubre. Ese día el FTSE 100 llegó a caer alrededor de un 1,5% durante la mañana y cerró con una pérdida del 1,68%. La recuperación del viernes fue más moderada y estuvo acompañada por una cierta relajación de los rendimientos de la deuda y por el retroceso del petróleo después del repunte de la sesión anterior.
2. Qué ha movido al mercado
El principal factor de la semana fue el repunte de los rendimientos de la deuda pública, especialmente en los vencimientos largos británicos. El jueves 1 de octubre, el rendimiento del gilt británico a treinta años llegó a situarse cerca del 6%, en niveles no vistos desde finales de la década de 1990. El rendimiento del bono británico a diez años también alcanzó máximos de varios años, alrededor del 5,45% durante la sesión.
El mecanismo económico es relevante. Cuando suben los rendimientos de los bonos, aumenta la tasa de descuento utilizada para valorar los beneficios futuros de las empresas. Además, se encarece la financiación para compañías, hogares y gobiernos. Esto suele afectar especialmente a sectores cíclicos, inmobiliarios y compañías con mayor sensibilidad al coste de la deuda. En el caso del FTSE 100, la presión se trasladó también a los bancos, ya que el mercado empezó a valorar un entorno de tipos elevados durante más tiempo y un posible deterioro del crecimiento.
La preocupación por las finanzas públicas británicas añadió tensión. Los inversores se aproximan al presupuesto del Reino Unido previsto para el 28 de octubre con especial atención al volumen de endeudamiento, las necesidades de financiación y la capacidad del Gobierno para mantener la confianza del mercado. No se trata de un factor exclusivo del FTSE 100, pero sí influye en la valoración de las empresas británicas y en el coste de capital que utilizan los inversores.
La política monetaria del Banco de Inglaterra también formó parte del trasfondo. En su reunión de septiembre, el Comité de Política Monetaria mantuvo el tipo oficial en el 3,75%, aunque tres miembros votaron a favor de una subida de 25 puntos básicos. El banco central señaló que la inflación británica había aumentado hasta el 3,1% en agosto y que el conflicto en Oriente Medio había contribuido a elevar y hacer más volátiles los precios energéticos.
Durante esta semana, esa combinación de inflación energética, rendimientos elevados y expectativas de tipos más altos dominó la reacción del mercado. La subida de los tipos puede favorecer inicialmente los ingresos por intereses de determinadas entidades financieras, pero también aumenta el riesgo de menor demanda de crédito, presión sobre los hogares endeudados y ralentización económica. Por ese motivo, el sector bancario no se benefició de forma automática del repunte de los rendimientos.
El petróleo aportó volatilidad adicional. El Brent llegó a cerrar el jueves en torno a 102,31 dólares por barril, después de haber alcanzado durante la sesión niveles superiores a 103 dólares. El movimiento estuvo relacionado con las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y con las informaciones sobre restricciones a las exportaciones de productos refinados por parte de China. El viernes, el Brent retrocedió hacia la zona de 99-100 dólares, al aparecer señales de recuperación de algunos flujos de suministro y posibles medidas para liberar reservas de diésel.
Para el FTSE 100, el petróleo tiene un efecto doble. Las compañías energéticas pueden beneficiarse de precios elevados porque aumentan sus ingresos y márgenes operativos, pero un encarecimiento persistente del crudo alimenta la inflación y puede retrasar futuras bajadas de tipos. En ese segundo escenario, el efecto negativo sobre la valoración general del mercado puede compensar parte del apoyo recibido por las empresas petroleras.
En el plano doméstico, la Oficina Nacional de Estadística revisó al alza el crecimiento del PIB británico del segundo trimestre de 2026, hasta el 0,5% trimestral desde el 0,4% estimado inicialmente. El dato mostró una economía algo más resistente de lo que sugería la primera estimación, aunque también confirmó un contexto en el que la inflación, el coste de financiación y el mercado laboral siguen siendo variables importantes para las expectativas empresariales.
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3. Empresas y sectores protagonistas
Bancos. HSBC y Standard Chartered estuvieron entre los valores más afectados durante la sesión del jueves, cuando el repunte de los rendimientos de los bonos provocó una venta generalizada en las entidades financieras. El mercado interpretó que unos tipos más altos podrían sostener los ingresos financieros, pero también aumentar la presión sobre la actividad económica, el crédito y las valoraciones. La reacción demuestra que el comportamiento bancario depende tanto del nivel de los tipos como de la calidad del crecimiento y del riesgo de morosidad.
Constructoras y compañías vinculadas a la vivienda. Persimmon destacó al alza el lunes después de que el mercado reaccionara favorablemente a las informaciones sobre un nuevo programa británico relacionado con el acceso a la vivienda. Kingfisher también avanzó por el posible efecto indirecto sobre la actividad de reformas y equipamiento del hogar. Sin embargo, el repunte fue vulnerable a la subida posterior de los rendimientos de la deuda, porque el sector inmobiliario es especialmente sensible al coste de las hipotecas y de la financiación corporativa.
Mineras. Las compañías mineras del FTSE 100 ofrecieron un comportamiento desigual. El viernes, Antofagasta y Anglo American se situaron entre los valores que más ayudaron a la recuperación del índice. En cambio, durante el inicio de la semana algunas compañías vinculadas a los metales preciosos estuvieron presionadas por una retirada de beneficios y por la evolución de los precios internacionales de las materias primas. En este sector, los ingresos dependen del precio del metal, mientras que los márgenes están condicionados por energía, salarios, inversión y calidad de los yacimientos.
Energía. Las petroleras del índice quedaron condicionadas por la fuerte oscilación del Brent. El repunte del crudo ofreció apoyo directo a las compañías productoras, pero elevó simultáneamente el riesgo de inflación y de tipos más altos. El retroceso del petróleo el viernes permitió cierta recuperación del conjunto del mercado, aunque también redujo parte del impulso recibido por el sector energético.
Defensa e industriales. Babcock International terminó la semana bajo presión, en línea con la debilidad de varias compañías europeas del sector defensa durante la última sesión. La reacción recuerda que incluso sectores respaldados por contratos públicos y visibilidad de ingresos pueden verse afectados por cambios en valoración, rotación sectorial y toma de beneficios.
4. Nuestra lectura de la semana
La semana enseña que el FTSE 100 no se mueve únicamente por los resultados de sus compañías. El índice está muy condicionado por variables globales: petróleo, deuda pública, divisas, materias primas y expectativas sobre los bancos centrales. En este periodo, la revisión positiva del crecimiento británico no fue suficiente para compensar el efecto negativo de unos rendimientos de bonos más elevados y de una inflación energética potencialmente más persistente.
También resulta relevante distinguir entre una subida de los tipos causada por un crecimiento sólido y otra causada por dudas fiscales o inflacionistas. En el primer caso, las empresas pueden beneficiarse de una economía más fuerte. En el segundo, el aumento del coste de financiación puede reducir el valor presente de los beneficios y deteriorar la confianza. El comportamiento del FTSE 100 durante el jueves reflejó principalmente la segunda interpretación.
La recuperación del viernes fue constructiva desde el punto de vista de la estabilidad diaria, pero todavía no permite hablar de un cambio de tendencia confirmado. El índice terminó por debajo del cierre de la semana anterior y la presión vendedora apareció después de varios retrocesos consecutivos. La lectura prudente es que el mercado está buscando un nuevo equilibrio entre inflación, tipos, deuda pública y crecimiento.
Para interpretar las próximas sesiones será importante observar si el retroceso de los rendimientos de los bonos se consolida, si el petróleo permanece cerca de los 100 dólares o vuelve a acelerarse y cómo evolucionan las expectativas sobre la reunión del Banco de Inglaterra de noviembre. Estas variables pueden influir en los sectores financieros, inmobiliarios, energéticos y mineros, que tienen un peso significativo en la composición del FTSE 100.
Fuentes consultadas
- Datos históricos del FTSE 100 — Financial Times / LSEG
- Información y composición del FTSE 100 — London South East
- Decisión y actas de política monetaria de septiembre de 2026 — Banco de Inglaterra
- Cuentas nacionales trimestrales del Reino Unido, segundo trimestre de 2026 — ONS
- Comentario económico trimestral del Reino Unido — ONS
- FTSE 100 y repunte de los rendimientos de los bonos — Reuters
- Recuperación del FTSE 100 y evolución del petróleo — Sharecast
- Evolución del Brent y señales de oferta — Reuters
- Datos históricos del Brent — Financial Times / LSEG
- Constructoras y mineras del FTSE 100 — Alliance News / MarketScreener
🔒 Análisis Premium — Qué vigilamos a partir de ahora
La parte Premium profundiza en riesgos, escenarios y variables que ayudan a interpretar la evolución del índice durante las próximas sesiones.